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Autores
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Alejandro Majerson, Departamento Urología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago - Chile Alejandro Rojas, Departamento Urología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago - Chile Francisco Villagran, Departamento Nefrología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago - Chile Juan Pablo Huidobro, Departamento Nefrología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago - Chile Eric Roessler, Departamento Nefrología, Pontificia Universidad Católica de Chile, Santiago - Chile
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Resumen
Introducción
El riñón en herradura es una malformación congénita con una prevalencia aproximada de 1:500 personas. Su empleo en trasplante renal ha sido escasamente reportado, debido a los retos anatómicos derivados de múltiples vasos, fusión del parénquima y variaciones del sistema pielocalicial. No obstante, ante la escasez de órganos, representa una alternativa válida. Se presenta un caso de trasplante exitoso de un riñón en herradura proveniente de donante fallecido, junto a la revisión de la experiencia institucional.
Material y Métodos
La donante fue una mujer de 41 años con muerte encefálica secundaria a hematoma subdural agudo, creatinina 0,6 mg/dl. El TAC abdominal pre-extracción permitió identificar variantes vasculares. La nefrectomía se realizó en bloque con aorta y cava. En cirugía de banco se constató fusión a nivel de polos inferiores, con un istmo parenquimatoso. Ambos riñones presentaban una arteria principal, observándose una rama polar cruzada. El derecho tenía dos venas y el izquierdo una vena, con sistemas colectores independientes y un uréter por unidad. Se dividió el istmo con renorrafia y se reconstruyó la arteria polar mediante anastomosis término-lateral.
Resultados
Se trasplantaron ambos riñones en receptores distintos. El primero, mujer de 36 años en diálisis peritoneal, recibió la unidad derecha (isquemia fría 12 h; anastomosis 32 min). El segundo, hombre de 53 años con nefropatía diabética en hemodiálisis, recibió la unidad izquierda (isquemia fría 21 h; anastomosis 34 min). Ambos recibieron inducción con timoglobulina y metilprednisolona, seguidos de tacrolimus, micofenolato y esteroides. Evolucionaron favorablemente sin disfunción inicial ni complicaciones quirúrgicas, con alta hospitalaria al 5.º y 7.º día. La creatinina al alta fue de 0,9 mg/dl y 1,5 mg/dl respectivamente.
Conclusiones
El trasplante renal a partir de riñones en herradura, aunque técnicamente complejo, es factible en centros con experiencia. La clave radica en una evaluación preoperatoria exhaustiva, adecuada cirugía de banco y cuidadosa selección del injerto. Esta experiencia demuestra que dicha anomalía congénita no debe considerarse una contraindicación absoluta, contribuyendo a ampliar los criterios de utilización de órganos y optimizar la oferta en contextos de escasez.
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