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Autores
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Alfredo Alfaro, Equipo Trasplante Renal, Hospital Barros Luco-Trudeau, Santiago - Chile Jose Benchimol, Equipo Trasplante Renal, Hospital Barros Luco-Trudeau, Santiago - Chile Daniela Zamora, Equipo Trasplante Renal, Hospital Barros Luco-Trudeau, Santiago - Chile Vincenzo Borgna, Equipo Trasplante Renal, Hospital Barros Luco-Trudeau, Santiago - Chile Luis Alarcón, Equipo Trasplante Renal, Hospital Barros Luco-Trudeau, Santiago - Chile
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Resumen
INTRODUCCIÓN:
El trasplante renal es la mejor alternativa terapéutica para la enfermedad renal terminal, al reducir la mortalidad y mejorar la calidad de vida frente a la diálisis. En Chile, la actividad alcanzó un récord de 675 trasplantes en 2024. La sostenibilidad de estos programas depende de múltiples factores, siendo central la formación quirúrgica especializada. La complejidad técnica de la obtención e implante renal requiere cirujanos entrenados y certificados. A nivel internacional, países con alta tasa de trasplantes han desarrollado programas de subespecialización formal, incluyendo abordajes abiertos y robóticos. En este contexto, nuestro objetivo fue analizar la existencia de instancias formales de formación en cirugía de trasplante renal en Chile y explorar las percepciones profesionales sobre esta subespecialidad.
MATERIAL Y MÉTODOS:
Se realizó un estudio descriptivo en dos ejes. Primero, se revisó la oferta académica de 21 centros de trasplante y 13 universidades chilenas con programas de cirugía general y urología, además del portal del Ministerio de Salud, en busca de instancias formales de formación quirúrgica en trasplante renal. Segundo, se revisaron publicaciones sobre percepciones de cirujanos en Chile respecto al interés y barreras para la subespecialización en trasplante. Los hallazgos se integraron en un análisis cualitativo.
RESULTADOS: El análisis confirmó la ausencia total de programas formales de subespecialización en cirugía de trasplante renal en Chile. La formación actual se limita a rotaciones informales y acompañamiento quirúrgico, sin un currículo estandarizado. Además, se evidenció que la falta de programas desincentiva a los residentes, quienes perciben un alto costo personal y una formación desigual.
CONCLUSIONES:
En Chile existe una brecha crítica en la formación de cirujanos de trasplante renal. Mientras la actividad trasplantológica ha crecido sostenidamente, la ausencia de programas formales amenaza la calidad técnica y el relevo generacional. Nuestro hospital, como centro de alto volumen en trasplante renal, destaca la necesidad urgente de un programa nacional con currículo estandarizado, supervisión y evaluación de competencias, respaldado por el Ministerio de Salud, universidades y sociedades científicas. Experiencias internacionales avalan que la subespecialización estructurada asegura continuidad, equidad y mejores resultados clínicos.
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