| Título | EL PAPEL DE LA ESPECIALIDAD MÉDICA EN LA INTENSIFICACIÓN DEL TRATAMIENTO EN PACIENTES CON CÁNCER DE PRÓSTATA METASTÁSICO SENSIBLE A LA CASTRACIÓN |
| Área temática | Cáncer de próstata |
| Expositor | Dr. Ivar Vidal-Mora |
| Autores | Ivar Vidal-Mora, Centro de Cirugía Robótica, Clínica Indisa, Santiago - Chile Munira Vidal, Universidad Mayor, Santiago - Chile Trinidad Lobo, Universidad Mayor, Santiago - Chile Octavio A. Castillo, Centro de Cirugía Robótica, Clínica Indisa, Santiago - Chile |
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Resumen
Objetivo: Evaluar la utilización de la intensificación del tratamiento con inhibidores de la vía del receptor de andrógenos (ARPI) y/o docetaxel en pacientes con cáncer de próstata metastásico sensible a la castración (mCSPC), según la especialidad médica tratante.
Materiales y métodos: Se diseñó una encuesta dirigida a especialistas involucrados en el manejo del cáncer de próstata avanzado. La especialidad médica se categorizó como: urólogo solamente, oncólogo solamente, ambos (urología y oncología) y otras. Se analizaron de forma descriptiva las características de los pacientes y el uso de intensificación del tratamiento. Resultados: La encuesta fue enviada a 120 especialistas en septiembre de 2024, con una tasa de respuesta del 87,5% (n=105; 90 urólogos, 10 oncólogos médicos y 5 radioterapeutas). El 60% trabajaba en instituciones públicas y privadas, 30% solo en privadas y 10% en públicas. En la atención directa de los pacientes, 16% fueron tratados solo por urólogos, 20% por oncólogos, 63% por ambos y 1,1% por otras especialidades. La mayoría reportó acceso y/o uso de PET-CT con PSMA. La primera línea más frecuente fue la terapia de privación de andrógenos (ADT) ± antiandrógenos de primera generación (>50%). El uso de ADT+docetaxel disminuyó con el tiempo, mientras que ADT+ARPI mostró un aumento progresivo. Los pacientes atendidos por oncólogos o equipos mixtos eran más jóvenes, con menos comorbilidades y mayor probabilidad de recibir intensificación, en comparación con aquellos tratados solo por urólogos. No obstante, en 2024 la intensificación se mantuvo baja: <40% en oncólogos o equipos mixtos y <15% en urólogos. En segunda y tercera línea, ADT+ARPI fue el régimen más prescrito (>50% en todas las especialidades). Conclusiones: La intensificación en primera línea continúa infrautilizada en urología y oncología, pese a la evidencia de beneficio en supervivencia. En líneas posteriores, ADT+ARPI se consolidó como la estrategia predominante. Estos hallazgos subrayan la necesidad de promover una intensificación más temprana y homogénea, independiente de la especialidad tratante. |
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