Resumen

Título LESIÓN Y REPARACIÓN LAPAROSCÓPICA DE NERVIO OBTURADOR EN LINFADENECTOMÍA PÉLVICA
Área temática Cáncer de próstata
Expositor Dr. Nicolás Cuesta
Autores Nicolás Cuesta, Universidad de Valparaíso, Concon - Chile
Bianca Bacco, Universidad Andrés Bello, Viña del Mar - Chile
Valentina Villalobos, Universidad Andrés Bello, Viña del Mar - Chile
Santiago Ruiz, Universidad de Valparaíso, Valparaíso - Chile
Catalina Espinoza, Universidad de Valparaíso, Viña del mar - Chile
Fernando Quilodrán, Universidad de Valparaíso, Viña del mar - Chile
Mauricio García, Universidad de Valparaíso, Viña del Mar - Chile
Diego Lara, Universidad de Valparaíso, Viña del Mar - Chile
Ignacio Sapiain, Universidad de Valparaíso, Quilpué - Chile
Héctor Nápole, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso - Chile
Camila Ondarza, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso - Chile
Cristóbal Mülchi, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso - Chile
Felipe Kramer, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso - Chile
Nicolás Lira, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso - Chile
Juan Venegas, Hospital Carlos Van Buren, Valparaíso - Chile
Resumen

Introducción: La lesión del nervio obturador (LNO), es una complicación poco frecuente, que puede ocurrir entre un 0,2-5,7% durante la linfadenectomía pélvica. La lesión puede causar debilidad en la aducción, pérdida sensitiva y dolor en la zona medial del muslo. Su resolución es quirúrgica, idealmente intraoperatoria. La recuperación varía entre los 6 meses a 1 año, dependiendo del grado de lesión (parcial/completa). El objetivo es exponer un caso de una LNO durante una cirugía urológica laparoscópica y su resolución quirúrgica intraoperatoria.



 



Material y métodos: Se hizo una revisión retrospectiva del caso clínico, se analizó y editó el video de la cirugía y se revisó la literatura sobre LNO.



Caso clínico: Mujer de 35 años, sin antecedentes médico-quirúrgicos. Consulta por hematuria macroscópica. En la tomografía de abdomen con contraste se observó un quiste de uraco de 12 x 5,5 cm calcificado, que contacta cúpula vesical sin invadirla. Ante la sospecha de malignidad se realiza quistectomía laparoscópica con linfadenectomía ilio-obturatriz bilateral, cistectomía parcial de segmento en contacto con el quiste y onfaloplastia. Durante la resección, se observó lesión completa de nervio obturador izquierdo. Se realizó aproximación de epineuro laparoscópica con 3 puntos simples separados con Prolene 5.0 por el primer cirujano (urólogo). La paciente evolucionó en las primeras 24 horas con paresia M4 y hemihipoestesia leve de muslo izquierdo, las cuales no comprometen la marcha ni limitan su vida diaria. Tampoco prolongó su estadía hospitalaria. Se determina rehabilitación motora ambulatoria y alta a las 48 horas. La biopsia confirmó quiste del uraco, sin signos de malignidad. Desde el primer control postoperatorio sin déficit neurológico lo cual se mantiene a 8 meses postoperatorios.



Conclusión: Si bien la LNO es poco frecuente, su presencia conlleva a morbilidad e impacto en la calidad de vida. La neurorrafia primaria intraoperatoria libre de tensión, con aproximación de epineuro con sutura monofilamento no absorbible, es la técnica terapéutica de elección. Lo ideal es realizarla mediante microcirugía, sin embargo, se puede realizar vía laparoscópica y robótica. Es importante considerar las complicaciones de nuestras cirugías y su resolución precoz.